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Crecimiento y lactancia

Lo que no sabías acerca de ser madre

Ya sabíamos que ser madre es una responsabilidad muy grande. Pero hay cosas que no te cuentan y las descubres en el momento en el que tienes a tu bebé en brazos. Si estás descubriendo esas cosas que no te avisaron o estás embarazada, debes enterarte de una vez.

Lo que no sabías de los bebés

Ser madre es una experiencia única, pero no solamente porque tener un hijo es algo maravilloso, sino también porque no sabes qué puede llegar a hacer este pequeño monstruito. Desde que llegamos a casa con el pequeño en brazos, después del parto, aun necesitando reposo, y sin saber lo que tenemos que hacer. Si tenemos la suerte de contar con la ayuda de alguien tan experimentado como nuestra madre, nos daremos cuenta de que es una santa.

Pero, seguramente, vamos a tener la suerte de vivir cosas increíbles con nuestro pequeño. Una de las primeras es que se haga pis encima nuestra. Cuando creemos que no puede ser peor, terminan por vomitarnos. Una vez que volvemos a ver limpia nuestra ropa y a nuestro bebé durmiendo plácidamente, se nos pasará ese pequeño tormento. Pero, ¿qué sucede por la noche? Pareciera que todos los bebés se ponen de acuerdo para no dejar dormir a sus mamás. No te sorprendas si te despiertas de mal humor al día siguiente. Sincroniza tus siestas con las del pequeño para ver si así consigues descansar un poco

La gran espera ante la primera palabra

Una de las cosas que más nos emocionan a las madres es que nuestro pequeño empiece a pronunciar sus primeros sonidos. Se nos caerá la baba, sin duda, al oírle decir ?mamá?. Ese es el deseo de todas nosotras, sin saber que la fierecita acaba de despertar… Muchas veces nos preguntaremos si tuvimos un bebé o una cacatúa que no para de hablar. Una cosa sí es cierta, a veces se convierten en nuestra conciencia y nos dicen las cosas tal y como son. No podrás dejar de sonreír ante tanta sinceridad, se te volverá a caer la baba.

Los primeros pasos

Sus primeros pasos te recordarán a sus primeras palabras. Qué gusto da verle darlos, pero después no parará. Es entonces cuando nos damos cuenta de la energía que nos falta. Más de una vez nos preguntaremos por qué no nos avisaron de que tenía las pilas alcalinas puestas. Lo que más nos termina de enloquecer es verle descubrir. Parece muy bonito, hasta que comienza a abrir los cajones y muebles de la casa y lo saca todo, tirándolo por el suelo. ¡A limpiar otra vez!

El Dia de la Madre

Necesitarás mucha energía con el más pequeño de la casa. A veces te desesperará, pero las recompensas son abundantes. Esperar al Día de la Madre y ver cómo han hecho para nosotras una manualidad, y dárnosla con toda su ilusión, es una experiencia única y maravillosa. Después vendrán más satisfacciones, hasta que le veamos convertirse en un adulto responsable. Pero para eso aún queda mucho. Disfruta de ser madre porque este periodo es irrepetible. Lo que nos resulta un laborioso trabajo termina por darnos sus frutos.

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